Thursday, June 14, 2012

Ciclistas y Ciclismo: la Cultura de Specialized


Llevo casi dos semanas en Specialized y mi experiencia ha superado mis expectativas. El ambiente en la compañía es único y todos los empleados se ven felices de estar allí.

Desde mi primer día, noté tres aspectos en el ambiente de la companía, las cuales cada día se refuerzan más y más:
  1. Los empleados tienen un interés genuino en contribuir al mundo del ciclismo y a las experiencias de los ciclistas
  2. Specialized tiene un interés genuino en el bienestar de sus empleado
  3. Specialized comprende que una forma importante de lograr los primeros dos es fomentando el amor por las bicicletas entre sus empleados.
1. Contribuir al Ciclismo

Entre los empleados de Specialized hay ciclistas de todos los niveles. Desde profesionales hasta los que solamente usan la bici para ir a la tienda. Pero todos son ciclistas y todos entienden lo importante que es el ciclismo en la vida de las miles de personas alrededor del mundo que son sus clientes. Por eso trabajan duro en hacer equipo de máxima calidad, en ofrecer soluciones a los clientes y en contribuir a la mejor experiencia posible.

2. Bienestar de los Empleados


En Specialized se trabaja duro. Pero, lejos de hacerlo a la fuerza, lo empleados lo hacen porque están motivados y la compañía se asegura que esa motivación se mantenga viva.

Las oficinas son abiertas y no hay distinción entre los espacios de trabajo de los jefes y los del resto. Esto permite comunicación fluida entre todos. El ambiente es informal: lejos de ponerse corbata, todos andan en jeans y camisetas. Algunos ollen música, siempre hay dulces, paletas, galletas, etc que alguien ha traido para los demás y los que quieran pueden traer sus perros a lo oficina. El café es delicioso, en la mañanas hay fruta disponible y los viernes a las 9 am hay bagels para todos. Además dos días a la semana hay clases de yoga y un día hay clases de cross-fit al medio día.

3. Fomentar el Amor por el Ciclismo

Hay bicicletas por todos lados: de ruta, de montaña, de triatlón, de downhill y de ciudad. Hay un “parqueo” de bicicletas, pero mucha gente las pone al lado de su escritorio. Además, en el lobby hay un museo sobre la historia de Specialized. La parte comunal de la segunda planta está decorada con bicicletas de diferentes temas: por ejemplo hay una prehistórica, una estilo hippie y una especial para ir a hacer barbacoa.

Durante la hora del almuerzo, la mayoría de los empleados sale a andar en bici. Para fomentarlo, hay duchas y cambiaderos cómodos y un taller para reparaciones.

Como es de imaginarse, todo el día se habla de bicicletas lo cual hace que uno tenga más ganas de pedalear. Specialized está hecho por ciclistas, para ciclistas y por el ciclismo.



Sunday, June 3, 2012

Sábado de Montaña, Domingo de Ruta

No voy a mentir, mi primer fin de semana aquí en Morgan Hill me ha dejado cansada. Pero estuvo buenísimo.

Montaña - El sábado fuimos a unas montañas por la Universidad de Santa Cruz. Eramos cuatro: tres de mis roommates hombres y yo. Todos con bicicletas de carbón y de doble suspensión, menos yo. Por supuesto que me dejaron atrás, pero me esperaban en cada intersección para que no me perdiera.

El lugar es lindisimo y tiene veredas de diferentes niveles de dificultad. En la subida hubieron un par de troncos atravesados en la vereda que me hicieron bajarme de la bici (los demás los saltaban) y habían unas mini zanjitas que me hicieron parar. Una de las zanjas no me atreví a pasar, era demasiado honda y empinada. Después de pensarlo por un rato, terminé deslizándome medio sentada en el suelo con la bici adelante de mi. Pero salí ilesa y bastante limpia. En el regreso, uno de mis amigos me acompaño a bajar por el mismo lugar donde subimos, mientras que los otros dos hicieron una bajada más intensa.

Terminamos muertos de hambre, así que pasamos a comer hamburguesas a Santa Cruz. En la tardé se nos ocurrió que tener una piscina fuera chivo, así qeu fuimos a Target y, sorprendentemente, encontramos una grande y no muy cara.

Ruta - El domingo fue día de ruta. Otra vez ibamos cuatro, pero en vez de uno de los hombres, iba una de las niñas. La ruta era subir una montaña por unas 12 millas empinadas y después bajarla. Empecé bien, pudiéndome mantener con el grupo (menos uno que iba subiendo rapidisimo y nos dejo a todos). La vista era lindísima. Pasamos por casas lindas, por un reservorio de agua y por un puente. Y mientras más subíamos la vista se iba poniendo más y más bonita.

Pero eventualmente, se me acabó la batería y me empecé a quedar. Me preguntaron si estaba bien y quería que me esperaran, pero les dije que no. No había adonde perderme. Tuve que parar a hagarrar aire un par de veces. Comí pero no me lograba recuperar del todo y seguir subiendo me costó. (La bajada estuvo riquísima!)

La Intern House - Tenemos una terraza y jardín bastante grandes, pero no tiene nada de muebles. Así que en la tarde fuimos a buscar garage sales para ver si encontrabamos algo. Terminamos en un Goodwill y compramos 6 sillas de oficina horribles, pero cómodas. Y eso tenemos ahora en la terraza.

Más tarde tuvimos una “reunión” de casa para decidir el menú de cenas de esta semana y para hacer la lista de compras, antes de irnos todos juntos al super. Hacemos una compra comunal para las cenas y además cada quien compra sus propias cosas para el desayuno y almuerzos. Hasta ahorita ha funcionado.



Saturday, June 2, 2012

Parece Mentira - Increíble


El jueves salí como a las 10 am de mi casa y 6 horas más tarde estaba en el lobby de Specialized en Morgan Hill con dos maletas y dos bicicletas. Me bajé del carro un poco nerviosa, pero también super emocionada de finalmente estar aquí.

La persona de recursos humanos me recibió en el lobby, me dio las llaves de la casa y me dijo que me presentara en la oficina el día siguiente a las 8:30 am.
La casa- La casa de los “interns” (pasantes) queda como a milla y media de la oficina. Es una casa algo vieja, pero está bien mantenida y los muebles y todo el equipo son nuevos. Tiene 4 cuartos, la cocina y el comedor son amplios y el patio es grande. Las paredes están llenas de fotos de ciclistas de todas las disciplinas.

Los Roommates- Por el momento somos tres mujeres y tres hombres (hay un cuarto hombre pero supuestamente solo ha dormido aquí una noche). Todos son súper buena gente, son locos bicicletas y están igual de emocionados que yo de estar aquí.

Primer Día - Salí de la casa a las 8 am en mi bici de ruta y con mis shorts y jersey en mi bolsón. Llegué a la oficina y me recibió otra persona de recursos humanos.  Firmé papeles y empezamos el tour. 

La oficina es increíble. En el lobby hay un “museo” que enseña la historia de la compañía. Hay bicicletas de todo tipo, el busito con el que empezó el dueño y fotos de todos los ciclistas profesionales que han ganado usando bicicletas Specialized.  Después pasamos por la SBCU (“Specialized Bikes Company University”) adonde le enseñan a distribuidores y otros sobre las bicicletas. Tiene aulas y un gran gimnasio para la medición de bicicletas.

Después me llevaron al garaje de las bicicletas de los empleados a parquear mi bici (habían unas cien colgadas y la mía era la única que no era marca Specialized, por supuesto). Seguimos el tour por el resto del edificio. El ambiente es súper relajado e informal, pero todos trabajan duro y se ven apasionados en lo que están haciendo.
Terminamos el tour en mi departamento, “Global Marketing” adonde me introdujeron a las personas con las que estaría trabajando (menos a mi jefe, que no estaba). Todos súper amables y acogedores.
Todos los viernes, son viernes de bagels. Así que a las 9 am bajamos un rato a la cocina adonde se reúne todo el personal. Después, me introdujeron a lo que hacen en el departamento y me dieron cosas que leer. Leí hasta el medio día, cuando todos los empleados salen a andar en bici.
Siendo mi primer día, andaba algo perdida. Las de mi departamento salieron a correr, así que yo bajé sola al garaje de bicis sin saber como era la cosa. Resulta que los viernes son día de “competencia”, así que la mayoría del grupo (por lo menos del grupo con el que yo estaba) iba a ir rápido. Pero por suerte había una ciclista y su novio que querían hacer algo más suave. Así que me les pegué.
Dimos una vuelta linda: casi nada de carros (especialmente comparado a Los Angeles), dos laguitos, bosque y calles lisitas. 
Nos tardamos más de lo que esperaba, así que entré a bañarme rápido y me llevé mi almuerzo al escritorio. En la tarde pasé ocupada en mi escritorio, con excepción de un break más: uno de los del departamento había comprado paletas para todos y nos la salimos a comer a la terraza. (Los ciclistas comen un montón!)
Regresé a la casa cansadísima. La primera dormida en camarote, la bicicletiada a las 12 y la emoción del primer día de trabajo, me dejaron fundida. Fundida pero feliz.

Wednesday, May 30, 2012

Comunicación de Morgan Hill


El Hollywood Sign, desde la bici.

Mis dos planes de ayer dieron resultado. Salir a andar en bicicleta me ayudó con los nervios (escogí una ruta bonita para relajarme y empinada para botar energía) y conseguí que una de mis futuras rommates contestara mi correo.
Le pregunté si se le ocurría algo que necesitaran que yo pudiera llevar de aquí y le pedí que me contara un poco de como estaba la cosa.
Pues parece que voy a dormir en camarote, en la cama de arriba! De chiquita me daba miedo dormir arriba, últimamente no he tenido la oportunidad de probar. Vamos a ver como me va. Voy a dormir en un cuarto con las otras dos niñas y vamos a ser 10 en total en la casa.
Me preguntaron que si tenía una refri pequeña que pudiera llevar, lo cual me hace pensar que el espacio en la cocina es un problema. 

Aparte de eso, todo se oye muy bien: la casa es bonita, ya todos se hicieron amigos y hay suficiente espacio para mis dos bicis en el garage y para mi ropa en el closet.
Acabo de escribirle a mi jefe de Specialized para decirle que llego pasado mañana!

Monday, May 28, 2012

Ayer traté de empezar a empacar


maletas (vacías) 
Se llegó el fin de mayo. Este jueves me voy a Morgan Hill y el viernes es mi primer día de trabajo en Specialized.
Ayer traté de empezar a empacar. Saqué unos tres pares de shorts y hasta allí llegué. No se que llevar o, mejor dicho, no se que no llevar! Nos dijeron que no lleváramos muchos artículos personales porque el espacio en la casa es limitado. No tengo idea que significa eso: me voy por dos meses, pero ni siquiera se si voy a tener closet!
Nos dijeron que la casa estaba completamente equipada. Pero por cualquier cosa, ayer les escribí a mis futuros compañeros de casa que ya están allá (la mayoría) para ver si necesitan que lleve algo de aquí (no se, cafetera o algo así). Nadie me contestó. Asumo que es porque al escribirle a todos de un solo, nadie se hace cargo de responder. Hoy voy a escoger a uno al azar y lo voy a bombardear con preguntas.
La verdad es que no hoy si ya me entraron los nervios. Creo que es porque ha sido un día menos ocupado y he tenido tiempo para pensar (bueno y también porque ya solo faltan tres días!)
El jueves pasado unos amigos del equipo me hicieron una cena de despedida. (El pollo estaba bien rico - esta es una prueba para ellos que, a pesar que la única palabra en español que les he oido decir es “taco”- dicen que leen mi blog y que lo medio entienden. En realidad comimos salmón pero quiero ver si se dan cuenta.).
Ese día me preguntaron que como me sentía ya que en una semana me iba. Pero la verdad es que todavía no me sentía nerviosa. Todavía tenía el fin de semana en medio, así que se sentía lejos. Pero hoy si ya se siente cerquita, bien cerquita.
Creo que mejor me voy a dar una vuelta en bici para tranquilizarme.

Monday, May 21, 2012

El Tour de California


Ayer (domingo) fue la última etapa del Tour de California, aquí en LA.

La etapa terminaba en downtown, que queda como a 10 millas de mi apartamento. Allí los ciclistas harían un circuito de 5 millas, 5 veces a partir de las 10:30 am. Pero antes, a partir de las 8 am, el circuito estaba abierto para que el público lo recorriera.

Así que salí de mi casa a las 7:15 am, me junté a medio camino con un compañero del equipo y llegamos al principio del circuito a las 8 pasaditas.

Estaba llenísimo, pero como habían ciclistas de todos los niveles, el grupo se dispersó rápido y pudimos pedalear cómodamente. Dimos tres vueltas y después nos fuimos adonde un ex-alumno ciclista que nos había invitado a su apartamento que queda justo en la calle adonde pasaba el tour. Estuvimos allí un rato y a las 10:15 salimos a buscar puesto (caminando).

"Cow Bell"
A pesar que los ciclistas pasaron 5 veces y que en una de las vueltas nos paramos al final de una buena subida, iban tan rápido que era dificil realmente verlos. Pero aun así, estuvo alegrísimo.

Cuando terminaron fuimos a la una zona de stands de los patrocinadores y otras compañías de biciciletas. No compramos nada, pero salimos con miles de chunches regalados: desde ámphoras (botellas para agua) hasta una “cow bell” (campana de las que le ponen a las vacas). (Yo tampoco entiendo porque la campana.)

Mientras andábamos allí, me acerqué al stand de Specialized y pregunté por la persona con la que me he estado comunicando (yo sabía que ella andaba allí). Desafortunadamente, no estaba en el stand en ese mometo, pero me presenté como una de las pasantes y empezé a platicar con una de las señoras. Me preguntó que si iba a vivir en la casa con los demás pasantes y yo le dije que si.

Su respuesta me ha dejado un poco preocupada: “Oh boy, initially it sounded like a good idea.” (“Dios Santo, inicialmente sonaba como una buena idea.”)
Gulp!

Friday, May 18, 2012

Un Verano Specialized

Mangas, cobertores de brazos
o arm warmers

Hoy en la mañana salí con mangas (cobertores de brazos) a andar en bici. Creo que fue la última vez en un buen rato, porqeu no las aguanté ni diez minutos. 

Ya llegó el verano: ya empezó el calorcito, ya se acabaron las clases y ya casi es primero de junio. !Y el primero de junio empieza mi siguiente aventura con bicicletas!

A principios de marzo, fuimos a una competencia organizada por la Universidad de Stanford. La carrera de ruta fue cerca de la Universidad. Pero la del domingo fue en Morgan Hill afuera de la sede de Specialized, una de las marcas de bicicletas más importantes de Estados Unidos.
Aprovechando que habían tantos estudiantes ciclistas allí, Specialized anunció que tenía pasantillas disponibles para el verano e invitó a todos los interesados a acercarse. 

Yo fui. No iba a perder la oportunidad. Pero la verdad es que lo veía un poco complicado: Morgan Hill queda como a seis horas de Los Angeles y dudaba que tuvieran una posición que me interesara.

Entré, platiqué con la persona de recursos humanos y resulta que tenían una posición perfecta para mi perfil. Así es que cuando regresé a Los Angeles, mandé mi aplicación, por cualquier cosa.

A los días, recibí un correo diciéndome que me querían entrevistar. La entrevista fue como de una hora por teléfono con quien sería mi jefe, el encargado de Redes Sociales. Me fue bien y el entrevistador se aseguró de decirme todas las razones por las que Specialized es un buen lugar para trabajar. (Por ejemplo, el hecho que todos los días, a la hora del almuerzo, todos los empleados salen a pedalear.)

A los días, un nuevo correo: tenía el trabajo.

Me moría por aceptarlo; que mejor que un trabajo adonde se habla de bicicletas todo el día. Pero por el otro lado, la logística estaba complicada. Para hacer la historia corta, a los días recibí un correo de Specialized diciendo que nos darían (a mi y a los demás pasantes) un lugar adonde vivir.

Así es que me voy. Por dos meses voy a vivir en Morgan Hill en una casa con otros siete estudiantes locos-bicicletas (y me imagino que con unas 10 a 14 bicicletas). Por supuesto que estoy nerviosa: voy a estar viviendo con un montón de gente que no conozco, en ciudad nueva y con trabajo nuevo.

Pero también estoy emocionadísima. El trabajo va a ser increíble, el lugar es bien bonito y voy a estar viviendo con cliclistas, quienes, me he dado cuenta, tienden a ser personas buenas. Va a ser como un reality show de ciclistas!

Así que sigan a Specialized en Twitter y en Facebook, que pronto voy a ser yo la que está escribiendo.

Y sigan leyendo que, a partir del 1ero de Junio, van a haber miles de historias más que contar.



Thursday, May 17, 2012

5 meses después, aún no tengo explicación: lo que sé es que la caída fue fuerte

Este fin de semana estuve en San Salvador y fui a andar en la montaña por primera vez desde mi caída el 19 de diciembre. En Los Angeles salgo muchísimo más en ruta porque puedo hacerlo sin tener que manejar. Salgo de mi apartamento en bici y en un ratito puedo estar en lugares con poco tráfico o con carriles para ciclistas.

Por lo tanto, cuando llegué a San Salvador en diciembre, estaba con muchísimas ganas de ir al Ecoparque. Como tres días después de haber llegado, quedé con un amigo, Leto, y nos juntamos en el eco el 19 a las 6 am con varios otros. Subimos a un buen ritmo, el clima estaba rico e ibamos platicando todo el camino. Al llegar a la punta de la corona del parque, hicimos una parada para reagruparnos.

Mientras estabamos allí, con el aire un poco corto, me acuerdo haber estado platicando sobre caídas, y por supuesto que yo tenía historias para abonar a la plática. Una vez llegaron todos, empezamos de nuevo tranquilos que ya todo era para abajo.

Me recuerdo haber empezado a bajar y luego tengo vagas memorias de cuando estaba subiéndome al carro de Leto allá arriba. Pero en medio, tengo un espacio en blanco. Nadie está seguro que pasó exactamente. Todavía no habíamos comenzado la bajada fuerte y no había ninguna rama, hoyo, ni piedra en la que me hubiera podido tropezar. Pero lo que si sabemos es que de alguna forma salí volando, callí de cabeza y quedé tirada en el suelo haciendo ruidos fuertes con la respiración. Por supuesto que todos los que iban detrás de mi se asustaron muchísimo, pero todos se portaron como heróes para ayudarme. Me quitaron el casco para que pudiera respirar (la pita me estaba ahorcando y por eso estaba haciendo ruidos fuertes), fueron a llamar a Leto que iba adelante y se estuvieron conmigo mientras estaba desmayada y cuando me levanté.

Leto actuó muy inteligentemente. En vez de subir adonde yo estaba, bajó rápido a traer su carro para llevarme al hospital. Dice que iba asustadísimo bajando a toda velocidad porque sabia yo estaba inconsiente. Per después de un rato, se puso a pensar qeu si el se caía, el desastre iba a ser peor y bajó un poco la velocidad (muy intelligente). Al llegar al carro, los que estaban arriba lo llamaron para decirle que yo ya me había despertado y se tranquilizó un poco.

No me recuerdo muy bien de el rato desde que me desperté hasta que llegué al hospital. Tengo unas cuantas memorias vagas. Me recuerdo haber insistido en que podía manejar y me recuerdo que no quería llamar a mis papás para avisarles, pero no me recuerdo haber sentido dolor.

Otro de los ciclistas manejó mi carro, lo llevó al hospital y me acompañó, junto con Leto, hasta que llegaron mis papás. A partir de ese momento, en algunos aspectos, se repitió la historia. Al igual que en mayo, me tomaron radiografía y otra vez la clavícula derecha estaba quebrada. Esta vez, además tenía una fisura en el cuello y la cara la tenía raspada y morada. El casco estaba bastante desecho y la bici tenía el timón quedó completamente flojo.

Las quebraduras fueron menos severas qeu la vez pasada, pero el susto fue mucho mayor debido a la contusión (el desmayo) y el estado de mi cara. (Más que todo para los que andaban conmigo y para mis papás, pues yo estaba medio dunda y no realizaba lo serio que había sido).

Gracias a Dios, me recuperé bien, pude regresar a la Universidad a tiempo y solo me perdí la primera competencia de la temporada. A pesar del susto, tuve una gran suerte.

Aprovecho para darles las gracias nuevamente a todos los que andaban conmigo ese día y, sobre todo, a Leto.



Monday, May 14, 2012

Un año después de la caída, el empile continúa


Ya pasó un año desde el accidente y unos nueve meses desde que escribí aquí la última vez. En ese último post hablé sobre mi regreso de Europa después de mi aventura de Londres a París en bicicleta para recaudar fondos para la investigación del cancer.  

Desde ese día, muchísimo ha pasado y la bicicleta se ha vuelto aún más importante en mi vida. Dejé de escribir por falta de tiempo, pero las aventuras con la bici nunca se detuvieron.

Unos días después de regresar de Paris, me mudé a Los Angeles a estudiar en la Universidad de Southern California (USC) y he estado viviendo aquí desde entonces. Por supuesto que me traje la bici de ruta conmigo y juntas hemos conocido una buena parte de la ciudad.

Antes de llegar a USC, me puse en contacto con uno de los coordinadores del equipo de ciclismo de la Universidad. Me invitó a salir a pedalear con ellos el fin de semana antes de empezar clases y, a partir de entonces, me incorporé al equipo. Durante el primer semestre (agosto a diciembre), entrenamos duro: subimos las montañas alrededor de Hollywood y recorrimos la costa llegando a ciudades vecinas. El segundo semestre (enero a mayo) viajamos por todo el estado de California participando en las diferentes carreras de la liga estudiantil.  

Ser parte del equipo ha sido una gran experiencia.  Gracias a ello, he conocido las miles de rutas que hay en Los Angeles, he aprendido a pedalear de forma segura en la ciudad, he competido, he conocido lugares lindos por todo California, he aprendido muchísimo sobre ciclismo y, sobre todo, he hecho amigos con quienes comparto la misma pasión por las bicicletas.  

Entre los mejores momentos en el año estuvo un paseo de Los Angeles a San Diego: 120 millas, unas 8 horas y un viaje en tren de regreso de 2 horas. Además, resalta mi gane en la competencia de ruta en Berkeley y los viajes a las competencias de Stanford y Santa Barbara.

También hubieron momentos difíciles.  Tuve dos accidentes más: uno en bici de montaña cuando estaba en San Salvador para la vacación de diciembre y, antes de eso, en septiembre me atropelló un carro. Un tercer momento dificil fue la noche de una clínica para mujeres ciclistas a la que fuimos invitadas como USC. El campamento estuvo muy bueno, con ciclistas profesionales y todo, pero por mi falta de experiencia camping y por no revisar como iba a estar el clima, pasé una noche terrible!

Pienso contar esas historias y muchas más de todo lo que ha pasado, bueno y malo. Pero pienso contarlas poco a poco para no aburrirlos. Además, en estos próximos meses espero tener muchísimo más que contar: estaré haciendo una pasantilla que me va a tener concentrada en el mundo de las bicicletas.

Thursday, August 4, 2011

Miércoles de viaje... de regreso en mi casa... triste que se acabó, pero contenta de haberlo hecho

Juzgando por la primera hora de mi día de viaje, todo parecía indicar que mi racha de mala suerte en aeropuertos aun no había terminado.  Había dejado todo listo desde el día antes: las maletas hechas, el pase de abordar impreso, el taxi solicitado para las 5:30 de la mañana y el despertador programado para las 4:30.

El primer problema fue, que por hacerlo ya medio dormida, puse el despertador a las 4:30 p.m. y de pura suerte me desperté a las 5:30, la hora a la cual había planeado salir.  Me bañé y me alisté en una carrerita y bajé mi maleta de ropa y la maleta de la bici (no se como le hice, pero cupe con las dos en el elevador miniatura del edificio).  A todo esto, ya eran las 6 y por supuesto ya no había taxi esperándome afuera y pocas esperanzas de que pasara uno vacío por allí.  Además, estaba lloviendo y mi sombrilla estaba hasta el fondo de la maleta, no tenía ni tiempo ni ganas de abrirla y buscarla.

Así que dejé las maletas adentro del edificio y empecé a caminar al semáforo más cercano para ver si pasaba algún taxi vacío.  Pasaron varios, pero ocupados, así que no me quedó más remedio que esperar bajo la lluvia. No tenía celular y siguiendo las instrucciones de mi amiga, había dejado la llave adentro del apartamento.  Finalmente, después de unos 15 minutos cuando ya estaba empapada, pasó uno, le pedí que pasáramos recogiendo mis maletas al edificio y nos fuimos al aeropuerto.

Por suerte, a partir de allí todo me empezó a salir bien.  Tenía poco efectivo por lo que me había asegurado de pedir un taxi al que se le pudiera pagar con tarjeta de crédito.  Este no tenía, pero me alcanzó exacto el dinero que andaba , incluso utilicé las monedas.  Llegué a tiempo para el vuelo y no me dieron problema con el equipaje.  Volé de París a Londres para tomar el vuelo que me llevaría a Miami.  En Londres tuve que cambiar de terminal, pero el tiempo me alcanzó perfectamente e incluso logré llevar la bicicleta a que la empacaran con plástico y a reclamar la devolución de mis impuestos.

El vuelo a Miami fue largo, pero sin contratiempos, y me tocó al lado de personas "normales".  En Miami, la cola de migración estaba larguísima, pero nuevamente tuve tiempo suficiente para llegar a mi siguiente vuelo.  En ese último vuelo, me tocó un asiento vació a la par (cosa que creo da más beneficios psicológicos que reales, pero igual ayuda).

Llegué a mi casa cansada, pero tranquila, lista para dormir en mi camita.  La bici también parece haber llegado bien.  Aun no la he armado del todo, pero no se le ve daño alguno.

El viaje se acabó... me da tristeza...  pero me da una gran alegría haberlo hecho... lo repetiría, 100 veces más.

Enfrentando el miedo a (y la tristeza de) empacar...

Martes en la mañana, último día en Francia y último día de mi viaje.  No quiero que se acabe, la he pasado demasiado bien.  Pero si no tuviera fin, no lo apreciaría, y si no lo apreciaría nunca hubiera estado consiente de lo bien que la pasé.

Salí a dar una vuelta en bici, principalmente para pasar a las dos tiendas de bicicleta y preguntarles si me podián ayudar a empacarla.  En la primera me dijeron "Sorry, we don't have time for that" ("lo siento, no tenemos tiempo para eso.")  Quiero pensar que me lo dijeron pensando que yo no estaba dispuesta a pagarle por su ayuda y no simplemente porque se consideraban demasiado buenos como mecánicos para tomar "esos trabajitos".



En la segunda tienda me fue mucho mejor.  Además de que la tienda era más bonita y se veía más profesional, me dijeron que con gusto me ayudaban, que trajera la bici y la maleta como a las 4 de la tarde (no más tarde por si estaban muy llenos), que se iban a tardar 15 minutos y que me iban a cobrar 10 Euros.  Regresé feliz y mucho más tranquila.


Salí a almorzar y llegué a la casa de mi amiga a las 4 pasaditas, así que agarré la bici y la maleta rapidito y salí en dirección a la tienda.  La tienda no estaba tan lejos (unos 20 minutos en bici), el problema es que no estaba fácil irme montada en la bici con la maleta en la mano.  Realmente fue un malabar lo que tuve que hacer.  Enrollé la maleta y la mantuve así amarrándole los agarraderos (es como un maletín rectangular gigante y pesado).  Al principio la puse sobre la bici y empujé la bici, pero iba demasiado lento y además se me iba cayendo.  Probé otras opciones y al final logre colgarme la maleta del brazo (que se me ponía blanco porque entre el peso y lo apretado que quedaba el agarradero, me cortaba la circulación) y con un gran equilibrio lograba irme montada en la bici.  El problema es que la maleta me topaba en la rodilla, entonces podia pedalear poco y despacio.  Cuando iba en bajada no había problema, pero las subidas eran imposibles.  Por ratos iba en la acera y por ratos en la calle, dependiendo adonde hubiera menos tráfico.  Y luego habían partes en las que mejor me bajaba porque ninguna de las dos opciones eran buenas.  No dudo que le pegué a más de algún peatón inocente y estoy segura que me pasé llevando el espejo de un carro, pero por lo menos la bici, el maletín y yo llegamos a salvo y a tiempo.  (Eso si, llegué bien acalorada, sudada, llena de grasa de la cadena de la bici, adolorida y bien, bien cansada.)


En la tienda me la recibieron inmediatamente y me dijeron que regresara en quince minutos.  Me fui a dar una vuelta por las calles de la isla y cuando regresé media hora después ya estaba lista y hasta le habían puesto de esos protectores de plástico con aire adentro.  


Salir de la tienda fue otra odisea.  Los taxistas en Francia tienen algo en contra de los ciclistas, razón por la cual tuve que hacer los malabares para llegar a la tienda.  Pero en el regreso, como ya iba empacada, asumí que no iba a haber problema, ni siquiera iban a saber que era bicicleta.  Saliendo de la tienda, vi un taxi vació en el semáforo de la esquina.  Le hice la parada, me vio y se hizo a un lado para que yo me subiera.  Pero cuando calló en la cuente que si iba saliendo de la tienda lo que llevaba en el maletín era una bici, al acercarme me dijo "sorry, I can´t".


Me quedé un rato en la esquina y pasaron un varios de taxis, pero todos llenos.  Entonces me puse la maleta en el hombro (como cartera) y empecé a caminar hacia una calle más transitada.  Me crucé el puente para salir de la isla y caminé hasta el siguiente semáforo.  Si la maleta sola es pesada, ya con la bici adentro es un buen bulto (calculo por lo menos unas 30 libras).  En ese semáforo por fin pasó un taxi, me ayudó a subir la maleta y cuando la sintió tan pesada me preguntó, medio en francés y medio en inglés, que que llevaba.  Yo le sonreí, me hice la pasmada y que no entendía y no le contesté nada... ya se me hacía que este tampoco me llevaba!



Wednesday, August 3, 2011

Un día entero en París... Y un poco de tiempo para pedalear

Después de pedalear 300 millas de Londres a París, esperaba quedar sin ganas de voltear a ver mi bicicleta por un rato. Pero como el domingo había descansado y en Londres me había ido tan bien turisteando en bicicleta, decidí hacer lo mismo en París.

Salí como a las 8 de la mañana, cuando todavía no habían ni muchos turistas ni muchos carros. Me estoy quedando mas o menos a la altura del Louvre pero del otro lado del río. De allí, salí en dirección a la Torre Eiffel. La admiré, le di una vuelta, pase por debajo y me cruce el puente que esta en frente. Seguir recto hasta el Arco del Triunfo y baje por la Champs Elysee hasta el Colonnade. (El Champs Elysee no es la mejor calle para andar en bici porque no es liza, francamente no me explico como es que los ciclistas del Tour de France lograr pedalear tan rápido allí.) Pase al lado del Louvre y seguí hasta la Iglesia de Notre Dame. No pude entrar a la Iglesia porque andaba con la bicicleta, pero tuve chance de admirarla sin mucha gente alrededor. Después me crucé el puente a la Isla que esta detrás de Norte Dame. La isla tiene una calle llena de cafés, restaurantes y boutiques. Aunque a esa hora la mayoría estaban cerrados, encontré un cafecito adonde me sente a desayunar: fruta, baguette con jalea y un capuccino.

Allí en esa isla, de casualidad me encontré una tienda de bicis que se veía mucho mejor que la que había identificado antes. Eso me dio muchísima tranquilidad porque así ya tendría dos opciones adonde pedir ayuda empacando.

Regrese a dejar la bici y a arreglarme y salí a seguir turisteando a pie. Esperando evitar muchas colas, empecé por el Museo del Louvre. No tuve que hacer mucha cola, pero adentro estaba llenisimo y hacia calor. Había tanta gente que se volvía difícil ver detenidamente las obras.

Cuando termine, fui a comprar algo de comer a un cafecito cerca del Champs Elysee y me fui a almorzar en una banca de un parquecito mientras leia la guía turística y definía que hacer después. Estando en París, no me podía dejar de tomar un capuccino mas, el cual que me tome en otro café mientras veía pasar gente.

Después me fui en Metro hasta la Iglesia de Notre Dame. Esta vez si entre y quizás me pareció aun mas increíble de adentro que de afuera.

Me acoste un poco triste que el día siguiente era mi ultimo día y sobretodo preocupada por la empacada de la bici.


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Tuesday, August 2, 2011

Despedirme de mis nuevos amigos

Después de la celebración, el domingo todos nos despertamos como a las 9:30. Todavía estábamos medio cansados, pero queríamos llegar a tiempo al desayuno que cerraba a las 10 am.

Ese día, cada ciclista había hecho planes distintos. Lo único que requerían los organizadores era que todos estuvieran en la estacion de tren a las 4 pm para regresarse a Londres (yo ya les había dicho que no me esperaran).

Yo hice planes con algunas de las otras niñas de ir a Montparnasse, ir a ver la Sacre Coeur y caminar y almorzar por allí. Pasamos el rato platicando y riendonos de todas las aventuras que habíamos pasado en los últimos días.

A las 4, las acompañé hasta la estacion de tren y me despedí de ellas. También logre despedirme de algunos otros del grupo que estaban llegando. A pesar del poco tiempo que tenia de conocerlos, no me faltaron las ganas de llorar y hasta se me humedecieron un poco los ojos. Me sentía triste de dejar a estos nuevos amigos, de ya no formar parte del grupo y de que se me estuviera terminando este viaje que tanto había planeado, preparado y gozado.

Fui al hotel a recoger mi maleta y mi bicicleta para llevarlas adonde mi amiga con la que me iba a quedar. Llegar no fue fácil. A pesar que en el hotel me ayudaron a conseguir un taxi grande (una van), el taxista no me quería llevar con todo y bici. Después de rogarle un poco, lo convenci, pero me toco aguantar su manejada agresiva y sufrir porque sentía que mi bici iba rebotando en el baúl.

La bici llego bien y la subí, junto a mis demás cosas, al apartamento de mi amiga.

Mas tarde me fui a conocer el Champs Elysee sin Tour de France, como realmente es.... Sin fiesta...


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Sunday, July 31, 2011

La Gran Entrada a París... Después de cuatro días pedaleando!

Salimos todos en convoy en dirección a la Torre Eiffel. Adelante de nosotros iba una de los microbuses de los organizadores, atrás iba otro y a la par nuestra dos de los organizadores en bicicleta y con chalecos amarillos para parar el trafico en las intersecciones.

Eramos un mar de ciclistas con camiseta azul emocionados, gritando, chiflando y tomando fotos. Algunos carros nos pitaban para felicitarnos y otros porque estábamos ignorando los semáforos. Los niños en la calle y los turistas en los buses nos decían adiós con la mano. En los semáforos en rojo hacíamos, o tratábamos de hacer, la ola con las manos.

Pasamos a la par del Arc de Triomphe, seguimos hacia la Torre. Primero pasamos por un lado y luego nos dirigimos al Champ de Mars para dar vueltas de triunfo alrededor del redondel.

Allí habían familiares de algunos del grupo que habían viajado a recibirlos en la Torre, algunos con rótulos de bienvenida y otros con camisetas especiales. Los organizadores sacaron champán y nos repartieron a todos para celebrar. Nos tomamos una foto de grupo, después yo me tome fotos con algunas de las personas con las que mas había compartido y por supuesto con mi bicicleta. También me tome la clásica foto levantando mi bici con la Torre atrás. Todos nos abrazabamos, nos felicitabamos y brillabamos de felicidad y orgullo.

Desde la Torre nos fuimos cada uno en bicicleta al hotel. Al llegar, todos entregaron sus bicis para que las subieran al camión que las llevaría de regreso a Londres. Yo me quede con la mía ya que me voy a quedar en París unos días mas.

En el hotel la celebración siguió. Nos reunimos en el bar y nos divertimos como que si eramos amigos de años. Algunos se habían ido a bañar, pero la mayoría seguíamos con las lycras y las camisetas azules que nos habían dado.

En la noche hubo una cena de celebración. Allí ya todos nos habíamos bañado y arreglado. A algunas personas costaba reconocerlas vestidas de "civiles" y sin su casco y bicicleta.

Fue una cena servida en la que estuvimos todos los participantes, el equipo de organizadores y los familiares que habían llegado. Durante la cena, los organizadores dieron medallas a ciertas personas que sobresalieron por una razón u otra. Algunas premios eran serios, como por ejemplo la medalla al mas joven del grupo, un niño de catorce años. Otros de los premios eran un poco mas burlones, como por ejemplo la persona que mas veces se perdió (la que gano, solo la primera mañana se perdió dos veces!).

Parece mentira, pero aquí estoy: en París. Tres meses después de mi primer entreno. Dos fracturas después. Miles de visitas a Bicimania, cientos de kilómetros de entreno, horas en el rodillo y dos viajes al puente de oro. Dos vuelos, algunos taxis, el tube y mi bicicleta. Cuatro días, unos 480 kms, unas 15 bananas, muchísimas nuevas amistades y varias carcajadas.

?Que si lo haría otra vez? Cien veces!
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Con la camiseta puesta... Lista para entrar a París

Después de almuerzo pedaleamos unas 10 millas mas. Casi todo el camino íbamos a la par del río en el que vimos barcos de todo tipo y algunos cisnes.

Las flechitas anaranjadas nos llevaron hasta un parque con un lago en el centro. El lugar era realmente lindo y estaba lleno de gente haciendo pic-nic, andando en bicicleta o simplemente caminando y disfrutando del aire libre. Allí nos dieron una camiseta azul que dice "I cycled London to Paris" (pedalee de Londres a París), para que todos entraramos uniformados a París.

En lo que esperábamos al resto del grupo, ya todos con la camiseta puesta, empezó el ambiente de celebración. Todos nos tomábamos fotos y la forma de saludar ya no era "how was the ride" (como estuvo la pedaleada) si no "well done" (bien hecho).

Yo sentía una combinación de emociones. Por un lado orgullosa de haber llegado hasta aquí y por otro triste que se estuviera acabando la experiencia. Siento que además de haber logrado recaudar fondos para la investigación del cáncer, en lo personal ha sido una experiencia increíble, gratificante y transformadora.

Me he dado cuenta todo lo que puedo lograr con la determinación y la actitud adecuada; me he dado cuenta lo increíblemente bien que mi cuerpo responde si lo trato bien; me he dado cuenta que un gol común tiene el poder de unir a un grupo de personas sin importar quienes son...

La próxima parada... París....
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Saturday, July 30, 2011

El ultimo día: a pocas millas de París

Llego el ultimo día. Desde temprano sentí esa melancolía y deseo de congelar el tiempo por un rato. Aunque mi cuerpo se siente cansado, con gusto seguiría la vuelta hasta Madrid o cualquier otra ciudad (quizás con un diita de descanso antes).

Anoche me toco la cama chueca. El hotel tenia una cama grande y un sofacito-cama. La primera noche a mi me toco la grande, anoche la chiquita. Soñé que estaba snorkling en un río. Creo que es porque ayer estuve pensando que mientras iba en la bici sentía como que andaba con una careta queriendo a ver a todos lados para no perderme nada, hay demasiado que ver.

Hoy arrancamos con otro desayuno rico, los Franceses si que saben desayunar. Decidí dejar la chumpa en la maleta porque se esperaba otro día soleado y no quería otro accidente como el de ayer. Al principio me dio frío y me costo calentarme y pasar por la etapa que duelen los músculos, pero eventualmente la pase y empecé a disfrutar.

A unos diez kilómetros del comienzo, en una de las flechas que nos señalan el camino, habían escrito "2 mile hill". Como la mayoría de las flechas que tenían algo escrito eran chistes, creí que este también. Entre con ganas y le empecé a pasar a todos (me imagino que con la energía de todos los croissants que me había comido de desayuno!). Al final de la subida había otro rotulito que decía "told you", el primero no era chiste! Pero la subí bien y disfrute de la subida.

La primera parte del camino fue a graves de campos agrícolas con algunas casas grandes y solitarias y con árboles altos y delgados a la orilla de la calle. Llegamos a un pueblo y en un espacio junto a una casita con un huerto casero bien mantenido tuvimos nuestro primer descanso.

La segunda parte fue mas urbano, hubieron muchos semáforos y un poco de trafico. Definitivamente la pedaleada fue menos agradable que el resto, pero el área nos hacia sentir que estábamos cerca de París.

Almorzamos en un área verde a la par del río. El clima estaba muy agradable y la comida, como siempre, deliciosa. Cuando terminamos de comer, nos reunieron para darnos instrucciones. Pedaleariamos solos unas 10 millas mas y luego no reuniriamos para entrar juntos a París!


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Friday, July 29, 2011

Cerrando el tercer dia... Cansancio acumulado

La tarde fue aun mas corta todavía y también mas soleada. Pasamos por campos inmensos con rollos de paja o con vacas blancas o parchadas. También pasamos por pueblitos en los que no se veían personas, pero con jardines de flores nítidamente mantenidos.

Por un rato estaba tan concentrada en la bicicleta y en pedalear bien que deje de apreciar el paisaje y me reganhe a mi misma por hacerlo. Pero después me puse a pensar que no importa la razón, lo importante es que lo este disfrutando. Cuando voy concentrada en mi alrededor lo disfruto muchísimo, paro a tomar fotos y trato de imaginarme como es la vida de las personas que viven allí. Cuando alguien se pone a la par mía y empezamos a platicar, disfruto de la compañía y de escuchar su historia y vale la pena aunque me este perdiendo un poquito del paisaje. Y cuando voy pedaleando a una velocidad cómoda, en la posición correcta y concentrada en hacerlo bien, disfruto de la sensación, del viento, de la adrenalina y del cariño que le he llegado a tener a mi bici.

Cada día conozco gente nueva y de vez en cuando veo a gente del grupo que no había visto los días anteriores. Realmente me he aprendido pocos nombres y las historias por veces se me confunden, pero poco a poco uno va desarrollando cierta afinidad con esta gente que uno conoció hace tres días y que probablemente no va a volver a ver después del domingo. Sin embargo, aunque no los vuelva a ver, se que por lo menos algo he compartido con cada uno: este gran reto por algo bueno.

Yo sobresalgo en el grupo por ser la que ha venido de mas lejos y por lo tanto la mayoría de la gente se recuerda de mi y mi nombre. Aunque muchos no saben adonde queda El Salvador, todos están super interesados en conocerme y saber mas de mi y de mi cultura. Todititos quieren saber como y porque llegue hasta aquí. La verdad es que me hace sentir especial y además me ayuda a conocer mejor la cultura inglesa porque me da chance de hacerle las mismas preguntas a ellos.

Después del almuerzo, en un ratito estábamos en el descanso, tan corto el ratito que no me había dado chance que me diera hambre otra vez.

Físicamente me siento bien. Estoy sorprendida que me siento mucho menos cansada de lo que hubiera esperado. El segundo día me costo volver a arrancar, pero ya ahora no fue tan difícil. El esfuerzo si es grande, pero la motivación lo mueve a uno a seguir. Me he hidratado y alimentado adecuadamente y mi cuerpo ha respondido bien, sigue para adelante.

La segunda parte de la tarde fue aun mas corta. Se suponía que un grupo grande íbamos a parar a un Pub que nos habían dicho estaba en el camino. Pero llegamos al hotel y nunca vimos el Pub.

Cuando entramos al hotel, nos recibieron con aplausos los que habían llegado antes y estaban en la terraza del bar del hotel. Lo mismo hicieron con cada uno de los que entro después.

Mi maleta estaba en una bodega hasta el fondo detras de todas las demás. Como estaba difícil sacarla, me fui a sentar un rato a la terraza con los demás y me termine quedando allí dos horas hasta que me di cuenta que ya iba a ser hora de cena y no me había bañado.

Mientras estaba en la terraza aprendí algo interesante sobre las bicicletas en Londres. En Londres no solo los carros tienen el timón al otro lado, si no también las bicicletas tienen los frenos invertidos (el freno izquierdo detiene la llanta de atrás y el derecho la de adelante, mientras que las demás bicicletas son al revés).

Cada día se va acumulando el cansancio, pero también se va disminuyendo la distancia: hoy hicimos 110 kms en 5 horas...

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Tercer día... Una mañana mas soleada con algunas eventualidades

Es viernes, el tercer día pedaleando y a un día de llegar a París.

Anoche, soñé que me estaba cayendo y me hizo despertarme de un solo. Aparte de eso, dormí excelente.

El desayuno otra vez estuvo delicioso: fruta pancitos franceses, buen queso, prosciuto y jalea. La hora de salida no era fija, podíamos salir entre las 7:45 y 8:45. Sin querer, por estar platicando, salí un poco tarde, pero salí con un grupo de otras mujeres que habían venido solas.

Nos habían dicho que este día iba a ser mas que todo plano, pero si hubieron algunas subidas buenas. Durante la mañana hubieron algunas eventualidades en el camino: la primera caída seria de una señora que prácticamente freno con la cara, perdí una de mis botellas de agua en el camino (no entiendo como) y mientras pedaleaba se me callo la chumpa de la bolsa de atrás de mi camisa y se me enredo en la cadena. Por suerte, iba en una parte plana y lo sentí rápido (creí que había pinchado) así que pude parar a tiempo. Además, justo atrás mio venia un señor que sabia su poco de bicis y me ayudo.

Después del descanso de la mañana, pedalee la mayoría del tiempo con un señor con el que hable un poquito de todo. Realmente la gente aquí ha sido increíble, el hecho de estar haciendo esto todos juntos, nos une y se vuelve imposible no hacer amigos. Hay de todo realmente, gente de todas las edades, todos los niveles de ciclismo y haciéndolo por diversas causas. En términos de nacionalidad, son mas que todo ingleses, algunos escoses e irlandeses, y unos pocos nacidos en otros países pero que ahora viven en Inglaterra.

En mi opinión, los héroes no son los que pedalean regularmente y tienen años de hacerlo, ni tampoco los que tienen la mejor bicicleta y el equipo mas nuevo. Los verdaderos héroes son los que están sufriendo cada kilómetro del camino y andan en cualquier hierro viejo con tal de recaudar dinero para la causa en la que creen.

El almuerzo estuvo delicioso otra vez (y ya llegue a la conclusión que no es por el hambre que tengo, pq anoche tenia una gran hambre y ni así sentí la comida rica). Hicimos picnic en un parque al lado de la iglesia de un pueblito. El lugar era lindo, pero no había baño ni ningún arbusto cerca (decidí aguantarme).

Hoy el clima ha estado mejor que los días anteriores: salio el sol pero todavía esta suficientemente fresco para que el sol no moleste (no se preocupe mami, me he puesto bloqueador todos los días!).

La pedaleada de hoy ha sido mas corta que los demas, así es que cada parada la estamos haciendo un poco mas larga. Además, como ya nos vamos conociendo mas y mas, las conversaciones se vuelven mas amenas y largas.

El problema de hacer paradas largas es que uno se enfría y volver a empezar cuesta (sobre todo después de almuerzo y el recorrido empieza con una subida)...


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Problemas de conexión

No he tenido conexión en el teléfono desde que llegue a Francia a pesar que pague por el servicio y Tigo me aseguro que no tendría problema aquí.

Ayer me pude conectar al wi-fi del hotel.
Espero poder seguir haciendo eso y postiando.
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Problemas de conexión

No he tenido conexión en el teléfono desde que llegue a Francia a pesar que pague por el servicio y Tigo me aseguro que no tendría problema aquí.

Ayer me pude conectar al wi-fi del hotel.
Espero poder seguir haciendo eso y postiando.
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Thursday, July 28, 2011

Resumen de un día de experiencias increíbles...

Había escrito mi blog entero de ayer, pero no se como lo borre sin querer y no lo pude recuperar. En resumen, vistas lindisimas del campo y de pueblitos franceses, flores por todos lados de colores intensos y variados, vacas y ovejas, riitos y hasta un molino de agua.

Tome bastantes fotos y me detuve a admirar los lugares mas lindos. En términos de la pedaleada, algunos mas corto que el día anterior, pero muchísimas mas subidas que el día anterior (algunas como las de la pannetiere pero mas largas).

Por ratos pedalee con un grupo o por lo menos otra persona y compartimos nuestras historias, mientras otros ratos pedalee sola pensando en y apreciando esta experiencia que estoy teniendo.

En total fueron 5 horas y media y 120 kms...
Ya vamos a mas de la mitad del camino... Y aunque parezca increíble, lo ultimo que quiero es que termine...
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Tarde del miércoles... Largo camino de agua y en tierra

La tarde fue un poco mas dura. Empezar después de almuerzo no es fácil, sobretodo porque el cuerpo lo que realmente esta pidiendo es una siesta. Pero al ratito, el cuerpo se vuelve a calentar y uno ya se siente mejor.

En esa segunda parte del día hubieron mas subidas. Una, sobretodo, de las que uno siente que no lo va a lograr. Las ganas de bajarme y empujar no me faltaron, pero allí fue cuando me propuse que no voy a empujar la bici hasta llegar a París. Empezamos a pasar por mas campo verde y menos pueblos, pero siempre habían cosas bonitas que ver.

La mayoría del tiempo iba con el grupo o por lo menos con un ciclistas mas. Pero en un ratito que iba sola, llegue a una intersección y voltie a ver al lado equivocado de la calle (en Inglaterra manejan al otro lado de la calle). Cuando oí el motor del carro que venia del otro lado, aunque la señora ya había parado, me asuste, perdí el balance, no destrabe el cleat a tiempo y al suelo. Fue un poco vergonzoso, pero solo me vieron los tres carros que habían en la intersección. Y en términos de golpes, solo un rasponsito en la rodilla.

Salí del descanso de la tarde con un grupo y me mantuve con ellos la mayoría del tiempo. Pero de repente, en otro momentito que iba sola, no vi una de las flechitas anaranjadas que nos han puesto para dirigir el camino. En vez de cruzar, seguí recto en una bajada riquisima. Al final de la bajada llegue a un redondel y al no ver flechitas, realice que me había perdido. La bajada que había sentido tan rica, ahora era una gran subida que encima tenia que subir rápido para no quedarme atrás.

Pero sobrevivi y llegue con bastante tiempo a Dover, el punto de reunión para subirnos al Ferry que nos cruzaria a Francia. Esperamos en un Pub mientras todos llegaban y a las 4:30 todos salimos juntos y siguiendo a un carro en dirección a la terminal del ferry. Justo cuando íbamos saliendo empezó a llover, gotas gruesas y diagonales, de las que duelen. Pero lo peor era el frío y yo con mi chumpita que de nada servía. Por suerte en la terminal había un café adonde me pude comprar un chocolate caliente para sentirme mejor.

Al rato pedaleamos un poco mas al ferry. Subirnos fue bastante tardado porque inventaron chequear el pasaporte de algunos de nosotros y nos hicieron pasar por detectores de metal (que por cierto no eran muy buenos ya que varios pasaron con cleats y no sono).

En el ferry cada quien comió lo que quiso: era la única comida no incluida. El ferry era bien grande y tenia de varios tipos de comida, una tienda, un café, salones para descansar, etc.

Un poco mas de una hora después, llegamos a Francia adonde nos esperaba una pedaleada de unos treinta minutos al hotel. Ya para esas alturas, treinta minutos mas, treinta minutos menos, no eran nada. Pero ya había oscurecido y estaba helado.

Al llegar entregamos las bicis y nos dieron nuestras maletas. Yo tuve suerte porque mi bici no cupo en el parqueo, así que durmió en un salón de conferencias del hotel.

Los cuartos son compartidos con una persona mas. Mi roomate es buena gente, pero realmente no la conocí mucho porque solo venimos, nos bañamos y nos dormimos. Eran como las 10 de la noche y habíamos pedaleado durante 7 horas y 55 minutos, recorriendo 164 kms...

(Las casi 8 horas pedaleadas son de acuerdo a la computadora de la bici que solo mide cuando la bici se esta moviendo).

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Wednesday, July 27, 2011

Primer día... Desde la mañana hasta el almuerzo

De entrada voy a confesar, antes de empezar, saliendo del parqueo del hotel, me caí... Si me caí al suelo. Golpecito en la rodilla derecha y una cortadita en pierna izquierda, pero nada serio. Así de nerviosa estaba. Me sentí bien dunda y no me ayudo para nada a sentirme segura de mi misma, pero por lo menos nadie me vio.

Pedalee dos minutos al punto de reunión y cuando ya había llegado toda la gente nos dieron la charla de instrucciones. Por supuesto que me dieron ganas de ir al baño antes de salir, lo bueno es que allí hice mi primera amiga. Además hacia un frío que me tenia saltando. Todo lo que andaba era un windbreaker delgadito que no me pude quitar hasta la hora de almuerzo y lo peor es que andaba mi camisa de El Salvador que la quería lucir! Después de la charla, arrancamos. Eramos 120 ciclistas y entre todos habíamos recaudado mas de 150 mil libras para diferentes causas.

A las 7 en punto empezamos a pedalear. Pasamos por lugares lindiisimo ---: pueblitos perdidos, fincas con casas que parecían de cuentos, planicies con vacas peludas y con ovejas, partes llenas de árboles que hacían el camino mas oscuro. Habían subidas y bajadas y pocas partes planas. Un par de las subidas eran bastante empinadas, pero eran cortas, así que eran manejables.

Allí hice mi segundo amigo: un inglés como de mi edad que esta haciendo esto con su tío. En un poquito mas de dos horas llegamos a la primera parada de agua. En resumen: 1 banano, 2 granolas y una visita al mecánico. (Cuando subía alguna cuesta sentía que me estaba costando poner las velocidades mas suaves; algo sencillo que en dos minutos ya me lo habían solucionado.)

La segunda parte la sentí rápido. Empecé a conocer a mas gente y platicabamos por ratitos. Me di cuenta que no era la única mujer que había venido sola. Las vistas seguían siendo increíbles.

Como a las 11 pasaditas llegue al lugar del almuerzo, llevaba unos 85 kms. Al principio tenían fruta, jugos, café y te. Después de un rato, cuando ya había llegado casi toda la gente, sacaron el almuerzo. Pusieron un buffet de todo tipo de ensaladas, couscous, panes, jamones, quesos, etc. No se si habrá sido el hambre que tenia, pero sentí la comida rica. No habían mesas, solo unas cuantas sillas, así que a mi me toco en el suelo. Callo muy bien el descanso y tuve chance de platicar con mas gente..

Hasta alli llego la zona de Kent..
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Tuesday, July 26, 2011

La noche antes del gran día ...

Hoy ha sido un día corto, bien corto. Me desperté a las once y piquito sin muchas ganas de levantarme. Me sentía tuida, me dolía los pies y solo tenia ganas de haraganear y haraganear.

Después de hacer algunas cosas pendientes en la compu, salí a rodar un rato. Solo fui unos 30 o 40 minutos al parque, a paso suave y con la bicicleta suelta. La idea era solo mover las piernas. La única pedaleada fuerte fue un sprint a medio entreno que hice de acuerdo al plan de entreno que me preparo Raba.

Como a las 3 de la tarde fuimos a almorzar. Como si mi cuerpo supiera que mañana empiezo la gira, comí con una gran hambre y me cupo bastante. Regrese al apartamento de mi amiga y, un poco a la carrera, empaque mi ropa y luego las cosas de la bici.

Sacamos mis maletas y la bici y pare un taxi cruzando los dedos que me cupieran todas las cosas. La bici cupo perfectamente (son bastante grandes los taxis en Londres), ni siquiera le tuve que quitar la llanta de adelante (ver foto).

El hotel en el que me estoy quedando no esta muy bonito, pero queda cerca del punto de salida (y como a media hora de donde mi amiga). No me dejaron subir mi bici al cuarto, si no que la tuve que dejar en una bodega con las de otras personas que van en la gira conmigo (hay varios quedándose en este hotel pero no los he conocido).

Ahorita acabo de regresar de cenar en un restaurante por aquí cerca. Me comí una platada de espaghetti a la bolognesa, justo como sugieren los expertos. Vine a mi cuarto, deje todo listo para mañana y estoy a punto de dormirme.

Tengo nervios, pero de los buenos! Me he preparado un montón y lo he esperado un montón... Se que lo voy a gozar...

Buenas noches... Mañana me toca bajar a desayunar a las 5 a.m.!
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Turista en dos ruedas...

Después de haber madrugada todo el fin de semana, el lunes me desperté tarde, como a las 10:15 a.m. Mi amiga tenia entreno (es corredora) a las 11, así es que yo iba a aprovechar de ir a entrenar un poco a esa hora también.

Se me olvidaron mis anteojos oscuros y debería de haber llevado un poco de dinero por cualquier cosa, pero aparte de eso, la pedaleada estuvo Increíble.

No fue un entreno duro, al contrario fue bastante suave: iba despacio y en un recorrido mas que todo plano. Como estaba cansada, estaba a solo dos días de la Gira y quería aprovechar la ciudad, decidí hacer una vuelta mas que todo turística.

Empecé atravesaandome Hyde Park (adonde esta la casa del Príncipe Harry) y el Green Park que esta al lado del Palacio de Bukingham. El día estaba lindisimo: soleado, clima rico y los dos parques estaban llenos de gente.

Al salir de los parques baje hasta el río pasando a la par del parlamento y me fui por la orilla en dirección al London Bridge. Al principio iba en la acera para poder ver el río, pero después llegue a la conclusión de que era algo peligroso y desesperante por la cantidad de turistas que iban caminando. Así es que me pase a la calle, de donde todavía tenia una buena vista y podía pedalear mas libremente. Estaba compartiendo la calle con una gran cantidad de ciclistas (incluyendo gente haciendo deporte, gente utilizándola como medio de transporte y turistas) y, contrario a lo que había leído y escuchado, los conductores Ingleses me parecieron respetuosos.

Seguí en la misma dirección hasta que vi un rótulo que indicaba el desvío al London Bridge. Me detuve a la mitad del puente para tomar fotos y admirar el puente que le sigue: el Tower Bridge que es el que realmente vale la pena ver. A pesar que la canción hizo famoso al London Bridge, es solo un puente común y corriente, pero el Tower Bridge tiene unas torres blancas gigante y fuertes cables que las conectan.

Al terminar de cruzar el London Bridge seguí en la misma dirección hasta llegar al Tower Bridge el cual también cruce para regresar al mismo lado del río en que empecé y para apreciar las torres de cerca. Al final del Tower Bridge, esta el Tower of London, una antigua cárcel que ahora es museo y que, entre otras exhibiciones, tiene una colección de joyas de la corona.

A partir de allí, volví a recorrer la calle a la orilla del río y antes de meterme a los parques pase viendo el Palacio de Bukingham y la Westminster Abby. Pedalee a través de los dos parques y llegue de regreso al apartamento de mi amiga dos horas después de haber salido.

Como sabia que iba a andar en lugares transitados y llenos de gente, había optado por irme con zapatos normales (no cleats). Sin embargo, después de tantos días de no pedalear, quería pedalear un rato con ellos para evitar sentirme rara a la hora de la Gira. Pedalee solo unos 15 minutos mas, pero me ayudó a sentirme mas tranquila.

La pedaleada estuvo increíble como experiencia turística. Además me dio tranquilidad comprobar una vez mas que mi bici estaba bien armada y que por haber pasado tres días sin pedalear no se me iba a olvidar como hacerlo. Además, en el camino probé tomarme una Gu (gel re-hydratante) ya que he traído para mantenerme hidratada pero quería asegurarme que no me cayeran mal en el estómago (todo bien con el estómago).

Después de la pedaleada, antes de irnos a dar una buena almorzada de sushi, pasamos a la tienda de bicis a comprar una bolsa para abajo del asiento. Pensando bien todo lo que quiero llevar conmigo mientras pedaleo, me di cuenta que si la voy a necesitar.

Después de almorzar nos fuimos a dar una vuelta por el London Tower a verla mas detenidamente. Otra vez termine exhausta, el cansancio se iba acumulando y acumulando.


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